Lima Provincias: Una mina de oportunidades que la política ignora
El potencial del futuro corredor minero-portuario de Lima Provincias proyecta inversiones superiores a los US$ 2,000 millones, apalancadas por la competitividad logística del Megapuerto de Chancay. Sin embargo, este desarrollo enfrenta un vacío de liderazgo político por parte de los candidatos al Gobierno Regional, quienes evidencian un vacío técnico alarmante y un desconocimiento absoluto de este potencial.
La historia económica del Perú suele mirar al sur cuando se habla de cobre a gran escala, dejando a la sierra de Lima en el tradicional casillero de la polimetálica mediana. Sin embargo, un giro geológico y logístico está cambiando las reglas del juego. La región Lima Provincias se encuentra hoy en el umbral de una transformación histórica que conecta el subsuelo y las zonas de influencia de nuestras comunidades altoandinas con el proyecto portuario más moderno del continente: el Megapuerto de Chancay.
Este despertar minero no se dará en lejanas oficinas capitalinas, sino en los límites de nuestras comunidades de la sierra. El ejemplo más complejo es Elida de la minera Element 29, un megaproyecto de pórfido de cobre de clase mundial asentado físicamente en la provincia de Ocros (Áncash), pero cuya zona de influencia socioeconómica y logística directa impactará de lleno a los distritos de Manás y Huancapón, en nuestra provincia de Cajatambo. Al mismo tiempo, en el distrito de Ámbar (provincia de Huaura), el gigante Newmont avanza con el proyecto Illari; mientras que en Santa Cruz de Andamarca (Huaral), Volcan ultima los detalles para consolidar la producción comercial de Romina, un proyecto que destaca como el modelo de Minería 4.0 más avanzado de la región al operar de forma subterránea y 100% automatizada; y, en la provincia de Oyón se encuentra el proyecto Parag de la minera australiana EV Resources Limited (EVR), que ya cuenta con el respaldo formal de las comunidades campesinas de Caujul y Navan tras un extenso proceso de consulta.
La verdadera revolución de esta nueva minería radica en su geografía logística. Históricamente, distritos como Pacaraos, Huancapón, Caujul, Naván o Ámbar han visto cómo el costo del transporte terrestre mermaba la viabilidad de sus recursos. Hoy, el Megapuerto de Chancay redibuja las rutas. El mineral extraído en las alturas o transitado por nuestros valles ya no tendrá que viajar largas jornadas hacia puertos lejanos; descenderá directamente hacia la costa huaralina en un tercio del tiempo habitual, conectando a nuestras comunidades con los mercados de Asia. Chancay es el catalizador que vuelve viables estos megaproyectos al abaratar drásticamente su salida al mundo.
El impacto para las economías locales será inmediato. Aunque administrativamente las riquezas de Elida registren su origen en la región vecina (Ancash), el flujo diario de trabajadores, transportistas y servicios dinamizará de forma directa a Huancapón y Manás. Paralelamente, distritos como Ámbar y Santa Cruz de Andamarca así como Caujul y Naván recibirán un flujo de canon y regalías sin precedentes. Comunidades campesinas altoandinas como Vichaycocha, Santa Catalina y San José de Baños verán transformados sus entornos, abriendo una oportunidad histórica para que los negocios locales de transporte, mantenimiento y alimentación sostengan estos complejos de vanguardia.
Sin embargo, el éxito de este corredor "Mina-Puerto" dependerá de una gestión social impecable. El mayor desafío radica en el agua. Las cuencas altoandinas que cruzan Cajatambo, Oyón, Huaura y Huaral alimentan la agricultura de exportación y el consumo de nuestros valles costeños. Si el Estado, las empresas y las dirigencias locales no logran estructurar una gobernanza del agua transparente, y un diálogo honesto con poblaciones y comunidades, este potencial de clase mundial correrá el riesgo de quedarse atrapado en los mapas por conflictos sociales.
Mientras este engranaje se despliega, el silencio de los candidatos al Gobierno Regional de Lima es alarmante. Evadir el debate minero-portuario por temor al costo político o por simple desconocimiento es una irresponsabilidad. La población no necesita candidatos que miren hacia el costado creyendo falsamente que proyectos limítrofes como Elida "no son problema de Lima"; necesita líderes capaces de coordinar con las regiones vecinas, sentarse con las poblaciones de Manás, Huancapón, Caujul, Naván y Ámbar, y exigirles a las corporaciones los más altos estándares ambientales en las cabeceras de cuenca.
Por ello, antes de marcar un símbolo en la cédula de votación, los ciudadanos de la región debemos exigir respuestas claras a quienes pretenden gobernarnos. Lanzamos desde aquí cuatro preguntas urgentes para el debate regional:
1. ¿Qué estrategia o convenio bilateral de compensación mutua le van a exigir al Gobierno Regional de Áncash y a la minera Element 29 para que los distritos de Manás y Huancapón (Cajatambo) no asuman gratis el impacto social y logístico del proyecto Elida mientras el canon se queda en la región vecina?
2. ¿Qué acciones técnicas y presupuestales propone para fortalecer la gestión de los recursos hídricos en las zonas de influencia de Illari, Romina y Parag de manera que el desarrollo minero sea compatible con la agricultura y el abastecimiento de agua de los valles costeños?
3. ¿Cuántos kilómetros de carreteras andinas van a ampliar y pavimentar para consolidar el corredor vial que unirá de forma segura el transporte pesado de la sierra con el nuevo Megapuerto de Chancay?
4. Ante la llegada de la "Minería 4.0" automatizada en Romina, ¿Cómo van a capacitar a los comuneros de Vichaycocha, Santa Catalina y San José de Baños para que accedan a empleos tecnológicos de alto valor y no queden relegados?
La riqueza está en las alturas y la ventana al mundo ya está abierta. Un estudio elaborado por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú y el Centro para la Competitividad y Desarrollo reveló que existen tres regiones en el Perú que resultan más beneficiadas por la minería en comparación con los demás departamentos: Lima Provincias, Junín y Pasco. Las cartas están sobre la mesa, candidatos. El futuro de Lima Provincias espera sus respuestas.